Banco de Japón y la quinta crisis del petróleo
Evolución, Noticias Petróleo27.05.2026 Reuters
Banco de Japón advierte de que el impacto de la crisis energética podría volverse duradero
El gobernador del Banco de Japón, Kazuo Ueda, dijo que los Bancos Centrales no deberían analizar los precios del petróleo de forma aislada, ya que una crisis energética temporal puede convertirse en persistente si repercute en los salarios, las expectativas y el comportamiento en la fijación de precios.
Comparando las diversas crisis energéticas que ha experimentado Japón en las últimas décadas, Kazuo Ueda dijo:
“Si las expectativas de inflación ya son elevadas y los salarios se están acelerando, el riesgo de efectos de segunda ronda es grande, mientras que una gran crisis de costes podría no elevar las expectativas de inflación si estas son muy bajas y los salarios están estancados. Por lo tanto, la frontera entre la inflación temporal y la persistente no es mecánica. Una perturbación temporal puede convertirse en persistente si altera los salarios, las expectativas y el comportamiento en la fijación de precios. Por el contrario, una perturbación importante puede seguir siendo temporal si esos canales no se activan.”
Estas declaraciones se producen en un momento en que el aumento de los precios del petróleo debido al conflicto en Oriente Medio se suma a la presión inflacionista en la economía japonesa, lo que ha llevado a los responsables del Banco de Japón a enviar señales más agresivas que han hecho que los mercados esperen una subida de los tipos de interés ya en junio 2026.
La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán es la quinta crisis del petróleo
Kazuo Ueda dijo:
“La subida del precio del petróleo provocada por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán se puede describir como una quinta crisis del petróleo y los dirigentes monetarios pueden aprender de nuestras experiencias a la hora de hacer frente a crisis anteriores.
La primera crisis del petróleo, en 1973, afectó a Japón cuando la inflación ya se acercaba al 10%, lo que provocó un aumento de los salarios y los precios de casi un 20% un año después. Aunque el Banco de Japón endureció la política monetaria, la medida se produjo cuando la elevada inflación ya se había arraigado y el grado de endurecimiento monetario fue insuficiente.”
“Cuando Japón se enfrentó a una segunda crisis del petróleo alrededor de 1979 y 1980, la inflación siguió mucho más moderada, no solo porque el Banco de Japón endureció la política monetaria con prontitud, sino porque se produjo cuando la inflación era más baja y la evolución salarial era más moderada. Las fluctuaciones del tipo de cambio también marcaron la diferencia, ya que el Yen se apreció sustancialmente durante la segunda crisis del petróleo, lo que contribuyó a reducir los precios de las importaciones.”
“A diferencia de la tercera subida del petróleo a finales de la década de 2000, la crisis de suministro provocada por la guerra de Ucrania dio lugar a subidas de precios más generalizadas, con una presión inflacionista amplificada por un Yen débil. Este episodio cambió la forma en que las empresas y los hogares japoneses percibían la evolución de los precios en el futuro, haciéndolos más propensos a subir los precios y a exigir salarios más altos. La experiencia de Japón demuestra que las crisis del precio del petróleo nunca son solo crisis del precio del petróleo. Son pruebas para todo el régimen de inflación.”